¿Problemas en tu matrimonio? Es hora de ejercer la creatividad


Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. Efesios 2:10 (NTV)
Para poder desarrollar el arte de amar debemos tener creatividad. La creatividad se define como la capacidad de poder crear. En la primera parte de Génesis 1:26 dice: “26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;”
La palabra “hagamos” significa “crear” o “hacer”. Por lo tanto, la característica principal de la imagen y semejanza de Dios es el amor, porque todo lo que Dios hace lo hace en la base del amor.
Ahora bien, si fuimos creados a imagen y semejanza de Él, por qué se nos hace tan difícil en ocasiones amar a nuestro cónyuge. La respuesta es sencilla pero muy reveladora, fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, no de nuestro cónyuge. Pretender que nuestro cónyuge se parezca, se comporte y haga las cosas como yo las haría, es la causa principal de las disensiones en el matrimonio. La obra de arte fue realizada por el Creador y no por lo creado. Nuestro compromiso, cuando nos casamos es el poder contribuir con amor incondicional, pasión y dedicación para que nuestro cónyuge se parezca cada día más al Creador y menos a nosotros.
De seguro habrá diferencias que quieran minimizar la creatividad en tu vida matrimonial. Diferencias de personalidades, de comportamiento, de aspectos biológicos, de forma de ver las cosas, entre muchas diferencias más. Pero, la pregunta sería entonces, ¿por qué Dios nos hizo tan diferentes? La respuesta la establezco en este principio… “Porque a mayor diferencia mayor dependencia.”
¿Qué cosas pueden detener la creatividad en tu matrimonio?
- Ya no disfruto mi relación como antes.
- Estamos demasiados irritables.
- La rutina nos ahoga
- El desbalance en la crianza.
- La desvalorización de la relación sexual.
¿Qué debemos hacer para desarrollar el arte de amar?
- Seamos creativos en la expresión de nuestros sentimientos.
- Celebren las diferencias de la relación.
- Ensancha la capacidad de perdonar.
- Aprende a escuchar.
- Permite que Dios te forme con su amor.
El gran artista te formó con amor. No permitas que nada ni nadie ahogue esa creatividad puesta por Dios en tu vida matrimonial. No opaques la obra maestra de tu cónyuge pretendiendo que se parezca más a ti. Por el contrario, vive cada día muriendo al orgullo y sé intencional en tu forma de ser para que tu cónyuge cada día se parezca más y más al Creador y no a lo creado. Nunca olvides que El gran artista te formó con amor.
